Frente a frente
con la mirada fija
dos cuerpos inertes
fingen una sonrisa;
dos cuerpos iguales
un solo corazón,
el mundo no lo concibe
lo ve como perversión.
Dos cuerpos iguales
vagando perdidos
llenos de incomprensión
continúan siempre unidos,
cuerpos inertes
en esta inmensidad
de personas inconscientes
que no perciben lo bello que es amar.
Colaboración de
Liliana
México
